jueves, 23 de mayo de 2013

Competencia

La competencia


El significado de la palabra competencia (del latín competentia) tiene dos grandes vertientes: por un lado, hace referencia al enfrentamiento o a la contienda que llevan a cabo dos o más sujetos respecto a algo. En el mismo sentido, se refiere a la rivalidad entre aquellos que pretenden acceder a lo mismo, a la realidad que viven las empresas que luchan en un determinado sector del mercado al vender o demandar un mismo bien o servicio, y a la competición que se lleva a cabo en el ámbito del deporte.
Algunos ejemplos donde aparece el término: “El Campeonato Mundial es una competencia muy dura que siempre termina premiando al mejor”, “La competencia por el puesto de gerente me tiene un poco preocupado”, “Te propongo una competencia: el que llega primero a la casa de Alán, gana”.


Por otra parte, el término competencia está vinculado a la capacidad, la habilidad, la destreza o la pericia para realizar algo en específico o tratar un tema determinado: “El juez Lalotto no tiene competencia para expedirse en estos asuntos”, “El gerente demostró su competencia al calmar a los clientes y reducir la conflicitividad”.
Este último ejemplo puede entenderse si explicamos lo siguiente. Dentro de una jurisdicción, es decir del poder que administra la justicia en un Estado, la competencia es la forma en la que se ejerce dicha labor y se encuentra enmarcada en un contexto de materia, grado, turno, territorio y cantidad. Es decir que se refiere a la facultad que se le da a un juez para poder distinguir la forma adecuada de resolver un determinado conflicto.
Existen varios tipos de competencia en este contexto: objetiva (limitada por la materia), funcional (relacionada con los organismos judiciales en diferentes grados) y territorial (espacio que corresponde a un juzgado).
En la biología, la competencia es una clase de vínculo interespecífico entre diversos sujetos de diferentes especies, pero que ostentan la misma capacidad trófica.
En el mundo del deporte, la competencia implica una clasificación, con ganadores y perdedores, y la entrega de algún tipo de premio, trofeo o reconocimiento. Existen distintos sistemas de competencia según la modalidad deportiva.
Por último, podemos señalar que, en la economía, la competencia es un contexto que aparece cuando los actores económicos tienen libertad para participar del mercado a través de la oferta y la demanda de productos y servicios. Esto quiere decir que, cuando hay competencia, existen diversos oferentes y demandantes.


Cliente

Cliente



Según la American Marketing Association (A.M.A.), el cliente es "el comprador potencial o real de los productos o servicios" [2].

Según The Chartered Institute of Marketing (CIM, del Reino Unido), el cliente es "una persona o empresa que adquiere bienes o servicios (no necesariamente el Consumidor final)" [3].

En el Diccionario de Marketing, de Cultural S.A., encontramos que "cliente" es un "Término que define a la persona u organización que realiza una compra. Puede estar comprando en su nombre, y disfrutar personalmente del bien adquirido, o comprar para otro, como el caso de los artículos infantiles. Resulta la parte de la población más importante de la compañía [4].

En el libro "Marketing de Clientes ¿Quién se ha llevado a mi cliente?" se menciona lo siguiente: "La palabra cliente proviene del griego antiguo y hace referencia a la «persona que depende de». Es decir, mis clientes son aquellas personas que tienen cierta necesidad de un producto o servicio que mi empresa puede satisfacer" [5].

Cadena de Valor


Cadena de Valor

La cadena de valor empresarial , o cadena de valor, es un modelo teórico que permite describir el desarrollo de las actividades de una organización empresarial generando valor al cliente final, descrito y popularizado por Michael Porter en su obra Competitive Advantage: Creating and Sustaining Superior Performance (1985).



Estrategia competitiva


estrategia competitiva 


Esencialmente, la definición de una estrategia competitiva consiste en desarrollar una amplia fórmula de cómo la empresa va a competir, cuáles deben ser sus objetivos y que políticas serán necesarias para alcanzar tales objetivos.
La estrategia competitiva es una combinación de los fines (metas) por los cuales se está esforzando la empresa y los medios (políticas) con las cuales está buscando llegar a ellos.
Esquematizaremos el contexto en el cual se Formula la Estrategia Competitiva:
El Proceso para la Formulación de una Estrategia Competitiva es el siguiente:

¿En qué Sector del Mercado se encuentra posicionada actualmente la competencia?
Identificación.
¿Cuál es la estrategia actual implícita o explícita?

Suposiciones implícitas:
¿Qué suposiciones respecto a la posición relativa de la empresa, fuerzas y debilidades, competidores y tendencia del sector industrial deben hacerse para que tenga sentido la estrategia actual?

Análisis de la industria
¿Cuáles son los factores clave para el éxito competitivo y las oportunidades y amenazas de importancia en el sector?

¿Cuáles son las capacidades y limitaciones de la competencia existentes y potenciales, y sus acciones futuras probables?

Análisis del competidor
¿Qué factores gubernamentales, sociales y políticos presentarán oportunidades o amenazas?

Análisis Social
Fuerzas y Debilidades
Dado un análisis del sector y de la competencia. ¿Cuáles son los puntos fuertes y débiles de la empresa, con relación a los competidores presentes y futuros?

¿Qué está sucediendo en el entorno?
Análisis de los supuestos y de la estrategia.
¿Cómo encajan los supuestos en la estrategia presente con relación al análisis precedente?

¿Cuáles son las alternativas estratégicas factibles, dado el análisis anterior (¿es actual la estrategia?)?

Alternativas estratégicas
Elección Estratégica
¿Qué es lo que debería estar haciendo la Empresa?
¿Cuál alternativa se relaciona mejor con la posición de la compañía ante las oportunidades y peligros externos.

Ventaja Competitiva


Ventaja competitiva
En marketing y dirección estratégica, la ventaja competitiva es una ventaja que una compañía tiene respecto a otras compañías competidoras.
Para ser realmente efectiva, una ventaja competitiva debe ser:
Única-Legal
Posible de mantener.
Netamente superior a la competencia.
Aplicable a variadas situaciones del mercado.
Ejemplos de las características de una compañía que pueden constituir una ventaja competitiva:
Orientación al cliente.
Cualidad superior del producto.
Contratos de distribución de largo período.
Valor de marca acumulado y buena reputación de la compañía.
Ser el productor de bienes y servicios de menor costo, ofrecer un producto diferenciado o aplicar cualquiera de las dos estrategias anteriores en un segmento de mercado específico.
Posesión de patentes y copyright.
monopolio protegido por el gobierno.
Equipo profesional altamente calificado.
La lista de ventajas competitivas potenciales es muy extensa. Sin embargo, hay quien opina que en un -mercado tan cambiante- no existen realmente ventajas competitivas que se puedan mantener durante mucho tiempo. Se dice que la única ventaja competitiva de largo recorrido es que una empresa pueda estar alerta y sea tan ágil como para poder encontrar siempre una ventaja sin importar lo que pueda ocurrir. La ventaja competitiva es uno de los indicadores de gestión de negocios y se encuentra relacionada al modelo de negocio, sus estrategias basadas en las herramientas o lienzos de generacion de estrategias como el modelo business life por Santiago Restrepo, business model generation Alexander Osterwalder, entre otros; como también a la curva de valor correspondiente a temas de alcance y barreras a la competencia.


Sostenibilidad


Sostenibilidad empresarial

Sostenibilidad es el principal reto que enfrentan las organizaciones (con y sin ánimo de lucro) en el
presente.
Recoge buena parte de la experiencia pasada, principalmente en términos de respuesta frente a
los problemas ambientales, e incorpora las soluciones que en el presente se están dando, de
manera coordinada, a los problemas ambientales, sociales y económicos.
Por consiguiente, refleja la complejidad de la respuesta que se necesita para encarar las
dificultades de los tiempos actuales, cada día más difíciles:
 Desde la perspectiva ambiental, la crisis del cambio climático parece que por fin está
haciendo pensar que lo ambiental se empiece, realmente, a tomar en serio. Los problemas
son tan delicados que incluso están impactando el crecimiento económico y las
operaciones comerciales.
 Desde lo social, el agravamiento del desempleo y los problemas de hambrunas,
desplazamientos, género y similares, parece que están haciendo que se inicien acciones
concretas para erradicar la pobreza. En función de ello se trabaja por mejorar el acceso de
los menos favorecidos al crédito (microcrédito); capacitación para producir y vender, no
para emplearse; control de la natalidad y mejoramiento de la alimentación. Pero también,
asistencia y reparación de desplazados, víctimas de guerras e injusticias, lucha contra el
terrorismo y la corrupción. Empiezan a enfrentarse, con seriedad, los mercados que están
en la base de la pirámide y la no-exclusión.
 Desde lo económico, la crisis financiera ha puesto a pensar en que se necesita, además de
re-estructurar y fortalecer la arquitectura financiera internacional, actuar financieramente
con base en principios (abandonando, ojalá para siempre, las prácticas viejas y arraigadas
de ceñirse a los formalismos legales a favor de unos pocos), re-plantear el afán de crecer
por crecer, y entender que en ciertos momentos los mercados se agotan (se vuelven
ilíquidos) y que es necesario fortalecer el gobierno corporativo y las prácticas de
información financiera, control interno y auditoría.
El asunto es crítico porque está el riesgo de enfrentar no solo los problemas del presente sino de
asegurar la supervivencia de la organización como tal, de la sociedad en general y en últimas de la
especie humana.2

Sostenibilidad es una expresión que intenta, no sin dificultades, incluir las problemáticas
ambientales, sociales y económicas, buscando respuestas que realmente sean soluciones eficaces
para esas necesidades que son apremiantes. Los resultados (‘el éxito o el fracaso’) ya no
dependen exclusivamente de un factor (el financiero) o de un grupo de interés (los propietarios)
sino que tienen que expresarse en términos de la ‘triple línea de resultados’ (ambientales, sociales,
económicos).
En función de ello, en la práctica, las organizaciones deben desarrollar su modelo de
sostenibilidad, formular su estrategia de sostenibilidad e implementar ello mediante acciones de
corto, mediano y largo plazo. Con un ingrediente muy importante: sometiendo ese proceso al
escrutinio público y sobre todo, a certificaciones objetivas realizadas por profesionales
independientes.
Al respecto existen todavía muchas dificultades prácticas. Superado el obstáculo de la conciencia
(ambiental, social y económica), se vuelve crítico formular y desarrollar tanto el modelo de
sostenibilidad como la estrategia y las políticas de sostenibilidad. Y, ciertamente, cómo
implementar ello de una manera que sea efectiva, esto es, que logre los resultados que se desean
al mismo tiempo que se mantenga una rentabilidad razonable para la inversión.
Sostenibilidad, de Marc Epstein, ofrece una estructura y un modelo para la implementación de la
sostenibilidad en las organizaciones grandes, complejas, globales, fácilmente trasladable a las
organizaciones medianas y pequeñas, menos complejas. Es eminentemente práctico al respecto.
Recoge la experiencia de muchas empresas y organizaciones. Reconoce que si bien todavía no se
ha logrado una respuesta integral y exitosa, simultáneamente, en todos los frentes, se pueden
mostrar mejores prácticas que realmente aumentan los alicientes para continuar avanzando en
esta dirección.
Con la claridad que da la experiencia, su autor, Marc Epstein, reitera de manera continua:
 La sostenibilidad tiene que ser un componente integral de la estrategia corporativa. No
puede ser un proceso aislado. No es una moda del momento. Ello implica, muy
seguramente, que la estrategia corporativa tenga que ser revisada y planteada en términos
ambientales, sociales y económicos que garanticen una saludable relación para los
distintos stakeholders. El proceso tiene que ser continuo, de manera que el mejoramiento
tiene que darse en cada etapa del proceso.
 El liderazgo se tiene que comprometer con la sostenibilidad y construir capacidad
organizacional adicional. No es asunto de mandos medios ni de operarios. No va a producir
resultados si no es realizado por los más altos niveles directivos. Ahora, más que nunca, es
tiempo de liderazgos reales, efectivos: el compromiso de la alta administración tiene que
verse reflejado en hacer que la organización se mueva sólidamente hacia esos objetivos.
 Las estrategias de la sostenibilidad deben ser respaldadas con control por parte de la
administración, medición del desempeño y sistemas de recompensa que sean apropiados.
El gobierno corporativo y el control interno fuertes deben reflejar ese modelo y esas
estrategias de sostenibilidad. Una vez más se insiste, no pueden ser de carácter aislado.
 Las estrategias de la sostenibilidad tienen que ser respaldadas por la misión, la cultura y las
personas, según sea apropiado. Es un proceso que tiene que permearlo todo, llegar a todos
los lugares, rincones y procesos de la organización. No es asunto de unos pocos.